Σάββατο, 14 Νοεμβρίου 2009

Dios (no) juega a los dados






La palabra aleatorio se usa para expresar una aparente carencia de propósito, causa, u orden.

La aleatoriedad es un campo de definición que, en matemáticas, se asocia a todo proceso cuyo resultado no es previsible más que en razón de la intervención del azar. El resultado de todo suceso aleatorio no puede determinarse en ningún caso antes de que este se produzca. Por consiguiente, los procesos aleatorios quedan englobados dentro del área del cálculo de probabilidad y, en un marco más amplio, en el de la estadística.





Hay que notar que la predisposición a creer que "todo tiene un propósito o una causa" está de hecho implícita en la expresión "aparente carencia de propósito o causa". Los humanos están siempre buscando patrones en su experiencia; el más básico es la correlación causa-efecto. Esto parece estar embebido en el cerebro humano, y quizás también en el de otros animales. Es debido a esta tendencia que la ausencia de una causa se nos aparece como conflictiva.

Para resolver este problema, suele decirse que los eventos aleatorios son causados por azar. Más que resolver el problema de la aleatoriedad, esto abre la enorme tarea de definir el
azar. Es difícil evadir la circularidad al definir el azar en términos de aleatoriedad.

Fuente: Wikipedia





Aquello que es estático y repetitivo es aburrido. Aquello que es dinámico y aleatorio es confuso.
En el medio yace el arte.

John Locke






5 σχόλια:

pelado1961 είπε...

La eterna discusión entre Einstein y Niels Bohr, que el buen Albert siempre terminaba con la misma frase: "Dios no juega a los dados".

En el fondo, todo arranca con una cuestión aún más vieja: si existe o no el libre albedrío.
¡Qué tema!!!!!

Carina Felice είπε...

Condimento escencial de la Vida, asi como la (des?)conocemos.
La existencia del Arte, en el medio, desafía una permanencia intransigente y apática frente a la posibilidad de generar belleza y gozar de ella.
La aleatoriedad nos recuerda que hoy es una infinidad de variables que nos arrojan a la fragilidad, y entonces nos obliga a seguir eligiendo la vida. Enhorabuena, hay mucho por hacer.

Cíclopa είπε...

Dios no juega a los dados, ahora cuando juega con los dedos,
crea lo inconmensurable.

Gabriel είπε...

Es que Albert fué el último de los físicos clásicos, curiosamente uno de los precursores de la física que el se negó a aceptar.
Un gran abrazo, Pelado, y gracias por pasar.

...

Cari, que sería de la vida si todo fuese predeterminado, conocido de antemano?
El Arte no existiría y el mundo sería un lugar muy aburrido, seguramente.
En medio de este mar de incertezas, le dejo un certero gran abrazo, camarada!

...

Nat, dios ha de ser un gran tahur, o un gran prestidigitador, entonces. Y Ud. juega con las palabras cual eximia malabarista.
Un fuerte abrazo, Poeta.

Emiliano Tapiex είπε...

Dios no juega a los dados, quizás esté a mi favor... PR