Παρασκευή, 27 Μαρτίου 2009

Bach vs. Cage







Consideremos la diferencia existente entre el envío al espacio de un disco con música de Bach, y el envío de uno con música de Cage. Pensemos ahora en la significación de una pieza de Cage; para nosotros, dicha significación se desprende de la ubicación de la música de este autor en el interior de un amplio contexto cultural, y entonces la vemos como un alzamiento frente a cierta clase de tradiciones. Luego, si deseamos transmitir esta significación, tenemos que enviar al espacio no solamente las notas de la pieza, sino hacerlas preceder por una detallada historia de la cultura occidental. Es razonable sostener, entonces, que un disco con música de John Cage, por sí solo, no tiene significación intrínseca.







Aun así, un oyente lo bastante conocedor de las culturas occidental y oriental, y sobre todo de las corrientes producidas durante las últimas décadas dentro de la música occidental, extraería significación de ese disco; pero tal oyente equivale a una rockola, y la pieza grabada a un par de botones; la significación ya está contenida en el interior del oyente, desde el principio; la música es nada más que un disparador de la significación. Y esta "rockola", a diferencia de la inteligencia pura, no es en absoluto universal; está apegada de modo directo a lo terrícola, depende de series peculiares de acontecimientos sucedidos en nuestro planeta a lo largo de prolongados períodos. Esperar que la música de John Cage sea comprendida por otra civilización, es como esperar que nuestra canción preferida esté incluida en una rockola de la luna, y que la podamos escuchar oprimiendo los mismos botones que si estuviéramos en un bar de Buenos Aires.





En cambio, para apreciar Bach se requiere menor documentación cultural. Esto puede sonar muy paradójico, habiendo en Bach tanta complejidad y sistematización, y tan poca intelectualidad en Cage. Pero se registra aquí una curiosa inversión. La inteligencia ama los modelos, y se rebela ante lo azaroso. Para la mayoría de las personas, lo azaroso de la música de Cage obliga a demasiadas explicaciones; e inclusive, luego de haberlas recibido, sospechan que no han captado el mensaje. En tanto, respecto a casi todo Bach las palabras son superfluas. Desde este punto de vista, la música de Bach es más autocontenida que la de Cage. Así y todo, no sabemos en qué medida la condición humana es manifestada por Bach.






Para ilustrar lo anterior, recordemos que la música tiene tres principales dimensiones estructurales (melodía, armonía, ritmo), cada una de las cuales, a su vez, puede volver a subdividirse en distintas escalas y cubriendo todos los aspectos. En cada una de estas dimensiones existe cierto grado de complejidad que nuestro entendimiento es capaz de manipular sin vacilaciones; por supuesto, un compositor los toma en consideración, más bien inconscientemente, cuando elabora una pieza. Estos "niveles de mediana complejidad" que atraviesan las diferentes dimensiones dependen mucho, es lo más probable, de las condiciones propias de nuestra evolución como especie: otras especies inteligentes pueden haber desarrollado su música dotándola de niveles totalmente diferentes de complejidad manipulable, presentes a lo largo de estas numerosas dimensiones. Así, es concebible que una obra de Bach tenga que ser acompañada por un cúmulo de información acerca de la especie humana, información que, lisa y llanamente, no podría ser inferida a partir de la sola estructura musical.








De Gödell, Escher, Bach
Un Eterno y Grácil Bucle.
Douglas Hofstadter

Photos: G. M


8 σχόλια:

pelado1961 είπε...

Espero no estar equivocado, pero hace muchos años leí que los occidentales "registramos" la música oriental (japonesa en el artículo que digo), en el otro hemisferio cerebral del que usamos para la "nuestra".

Como que nos es "ajena".

Imaginate entonces lo que sería la diferencia cultural para un extraterrestre.

De todas maneras, quiero creer que la belleza de una composición musical puede llegar a ser apreciada sin ningún tipo de "bagaje cultural", del mismo modo que una persona tosca y sin cultura puede, a veces, quedar extasiada ante una manifestación artística sin comprenderla en absoluto.
Puede que esa sea la clave para un "contacto": las emociones.

Un abrazo.

Gabriel είπε...

Pelado: el texto apunta en dos direcciones: una, la música como un mensaje codificado, para el que hace falta una clave para decodificar. En el caso de la música de Bach, el mismo mensje contiene, si no toda, gran parte de la clave. En el caso de Cage, es necesaria mas información de la que contiene la propia música (el mensaje) que la que ella misma contiene.
El otro aspecto, tiene que ver con la emoción, con la obra de arte como fenómeno capaz de conmover el alma. En ese sentido estoy totalmente de acuerdo con vos. Quizás el único modo de establecer "contacto".
Esto me recuerda el dilema de Sagan y su gente al momento de elegir la información sobre los humanos que se enviaría en la sonda Voyager, te acordás?
Un abrazo,

Gabriel

Cíclopa είπε...

Reflejo de un piso musical
en los ojos desarmados-

Gabriel είπε...

Colores derramados en el silencio de la luz.
Gracias, amiga

Cíclopa είπε...

Si, Gabriel, claro que si, hacelo, usa los versos y los verbos, lo que sea,


un abrazo muy grande,

es un gusto hermoso, el diálogo

Morena είπε...
Αυτό το σχόλιο αφαιρέθηκε από τον συντάκτη.
Alex είπε...

hola Gabriel, es un gusto visitar tus blogs.
Pienso en los juegos compositivos de Bach (¿matemáticos?) y en las teorías que toman al azar como un sistema de una complejidad inabarcable. La reproductibilidad es un factor que traduce a Cage y Bach por igual: escuchamos a Cage digitalizado y a Bach en mp3.

Gabriel είπε...

Morena: Gracias por tu visita :)

...

Alex: Interesantes tus observaciones. El azar es un tema que traté alguna que otra vez en este sitio.
Saludos y gracias por tu visita.