Κυριακή 17 Φεβρουαρίου 2008

Azar





El tema del azar no es sólo inquietante en el sentido cotidiano que le damos al significado de la palabra, sino que también lo es para la ciencia en sí.
Debemos coincidir que en una primera aproximación el azar para el científico es algo así como la capa de polvo de ignorancia de la que el hombre de ciencia se pretende desprender, o al menos reducir, a través de modelos científicos descritos con precisión por el estricto lenguaje de la ciencia que es la matemática. Esta idea es seguramente la que estaba en la base de las intenciones de los fundadores de la ciencia moderna, y que tal vez conoce su máximo esplendor durante el siglo XIX.





Esta visión del azar desde el punto de vista científico, lo coloca en la posición de antagonista del conocimiento que la ciencia pretende abordar. No en vano la intervención del azar en la naturaleza ha sido execrada como lo resume la antológica frase de Albert Einstein, “Dios no juega a los dados”, que refleja la clara posición de la que se hablaba en el párrafo anterior, acerca de que la naturaleza en sí evoluciona libre de azar, y que por lo tanto el progreso de nuestros modelos de la misma, nos llevaría finalmente a desprendernos de él.




Sin embargo, más allá de las convicciones de una de las figuras más prominentes del siglo XX, los más exitosos modelos científicos y aplicaciones tecnológicas no sólo incorporan en este siglo nociones de azar, sino que al hacerlo se obtienen resultados satisfactorios.
Tanto es así que la máxima recompensa al éxito científico, el Premio Nob
el, es recibido por Einstein paradojalmente, por sus trabajos sobre el “Efecto fotoeléctrico”, trabajando con el modelo cuántico, el primer modelo que por excelencia acepta el azar en su seno.
Tal vez bien se ha dicho por ahí, que si bien “OK, God don’t gamble... but human does if prize deserves it, and Einstein was human... and don’t you think a Nobel is worth enough!”.
De alguna manera es una forma de resolver la paradoja, el que no juega a los dados es Dios, pero los humanos no podemos resistirnos al juego, más aún cuando este nos provee de resultados satisfactorios.
Y en parte era la explicación que los científicos deterministas como Einstein daban para justificar el éxito de esas teorías, que sostenían, sino erradas, al menos incompletas, por lo tanto substrato de la limitación humana, que una vez superada exorcizaría el azar, y nos llevaría a la virtud divina de no jugar.





El problema planteado entonces es: El azar es debido a un conocimiento erróneo y/o incompleto de las leyes que gobiernan el universo, o es una propiedad esencial, ontológica, del mismo?
Los últimos estudios al respecto parecen indicar que esta última es la condición mas probable, que de hecho armoniza perfectamente con las leyes de la mecánica cuántica (de carácter probabilístico) y el principio de indeterminación de Heisenberg.


La definición adecuada del azar es un problema difícil, así como también lo es un tratamiento adecuado de la aleatoriedad. Podemos encontrar varios conceptos relacionados, pero no todos son intercambiables ni todos implican aleatoriedad:
  • Azar como encuentro accidental. Esta situación se considera azar porque los procesos que coinciden son independientes, no hay relación causal entre ellos, aunque cada uno pueda ser por su parte estrictamente determinista. Un ejemplo sería un eclipse que coincide con la entrada de un cometa en el sistema solar. Este tipo de azar es compatible con el determinismo de un mundo mecanicista.
  • Azar como desorden o como complejidad. Si una serie de números no puede obtenerse por un algoritmo más corto que la serie misma se considera que ésta es aleatoria. Si las matemáticas son creación humana este sería un caso de azar epistemológico, pero si son independientes de la mente humana entonces se trataría de un azar ontológico.
  • Azar como dice C. Monti. Es el conjunto de datos o información que no pueden ser medidos/a o decodificados/a por ningún sistema humano existente. Es Ausencia de causa.
  • Azar como proceso espontáneo, como puede ser la desintegración de un núcleo radiactivo concreto. Este tipo de procesos, con otros encontrados en la mecánica cuántica, no parecen deberse a ninguna causa externa.
  • Azar como proceso que carece de finalidad.




Bibliografía:
Gambling. El azar en la ciencia. Roberto Miglietti.
Física cuántica para filósofos. Alberto Clemente de la Torre. ( FCE)
Wikipedia.
Montajes: G. Lema
Photos: G. M.







Πέμπτη 7 Φεβρουαρίου 2008

De Laberintos





Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mando a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto.



Photos: G. M.

Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso." Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.


Los dos reyes y los dos laberintos.
J. L. Borges



DRAE:

laberinto.

(Del lat. labyrinthus, y este del gr. λαβύρινθος).

1. m. Lugar formado artificiosamente por calles y encrucijadas, para confundir a quien se adentre en él, de modo que no pueda acertar con la salida.

2. m. Cosa confusa y enredada.

3. m. Composición poética hecha de manera que los versos puedan leerse al derecho y al revés y de otras maneras sin que dejen de formar cadencia y sentido.

4. m. Anat. Parte del oído interno.


Los invito a visitar Laberintos , Labyritn y Borges no conocía el Photoshop de Malena.

Τρίτη 22 Ιανουαρίου 2008

La existencia de Dios












“Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros.
La visión dura un segundo o acaso menos;
no sé cuántos pájaros vi.
¿Era definido o indefinido su número?
El problema involucra la existencia de Dios.














Si Dios existe, el número es definido,
porque Dios sabe cuántos pájaros vi.
Si Dios no existe, el número es indefinido,
porque nadie pudo llevar la cuenta.
En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno;
pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros.





Vi un número entre diez y uno,
que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera.
Ese número entero es inconcebible,
ergo, Dios existe.”



Argumentum Ornithologicum
J. L. Borges

Photos: G. M.

Κυριακή 13 Ιανουαρίου 2008

memoria




Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa;




Funes todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra...





No sé cuantas estrellas veía en el cielo.



De "Funes, el memorioso"
J. L. Borges

Photos: G. M. _ Sky & Telescope


Τρίτη 1 Ιανουαρίου 2008

La edad del Universo





"No hay imposibilidad lógica en la hipótesis que el mundo se creó hace cinco minutos, con una población que "recordaba" un pasado completamente irreal. No hay conexión necesariamente lógica entre eventos de épocas distintas; por lo tanto, nada de lo que sucede ahora o sucederá en el futuro puede refutar la hipótesis que el mundo comenzó hace cinco minutos atrás."


Bertrand Russell.
Analysis of Mind, 1921.






Universo es una palabra derivada del latín Universum, que a su vez proviene de unus (uno) y versus (vuelta).

En filosofía se designa Universo al mundo, o conjunto de todo lo que sucede. La ciencia modeliza el universo como un sistema cerrado que contiene energía y materia adscritas al espacio-tiempo y que se rige fundamentalmente por principios causales.

La teoría actualmente más aceptada de la formación del Universo es el modelo del Big Bang, que describe la expansión del espacio-tiempo a partir de una singularidad espaciotemporal. El Universo experimentó un rápido periodo de inflación cósmica que arrasó con todas las irregularidades iniciales. A partir de entonces el Universo se expandió y se convirtió en estable, más frío y menos denso. Las variaciones menores en la distribución de la masa dieron como resultado de la segregación fractal en porciones que se encuentran en el universo actual, como cúmulos de galaxias.

A partir de esta teoría, midiendo la velocidad de alejamiento de las galaxias entre sí, se ha llegado a determinar la edad del universo en aproximadamente 13.700 millones de años.


Fuente: Wikipedia
Photos: G. M.





Κυριακή 23 Δεκεμβρίου 2007

Google



Photo: G. M.


Cuando hablamos de infinito, hablamos de una cifra superior a cualquier número, por grande que sea.
El matemático norteamericano Edward Kasner pidió en una ocasión a su sobrino de nueve años que inventara un nombre para un número muy grande: diez elevado a la cien (10 exp 100), un uno seguido por cien ceros. El niño lo llamó un Google. Hé aquí el número:

10 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000.

Como comparación, el número total de átomos de nuestro cuerpo es aproximadamente 10 elevado a la 28, (un uno seguido de 28 ceros) y el número total de partículas elementales - protones, electrones y neutrones - en el universo observable es de aproximadamente 10 elevado a la 80 (un uno seguido de 80 ceros).
Cada uno de nosotros puede hacer números muy grandes, y darles nombres extraños. Intentadlo. Tiene un cierto encanto, especialmente si la edad de uno resulta ser nueve años.


De "Cosmos"
Carl Sagan






Κυριακή 16 Δεκεμβρίου 2007

Conjunto Mandelbrot



Photo: G. M.

MANDELBROT, EL CIENTÍFICO, no puede conciliar el sueño. Se dice convencido: las nubes no son esferas, las montañas no son capirotes, los litorales no son circulares y los ladridos no son suaves. Luego lo escribe en un papel. Por lo tanto, concluye, la geometría fractal supera «en esencia y fondo» a la euclidiana. Con cuidado, destapa el cuerpo de su mujer, que duerme sin conciencia y a pierna suelta a su lado. Le sube el camisón y analiza con lupa y medidas exactas su «elemento íntimo». Es un plano complejo, repite. Y lo saborea con cuidado, procura que no despierte. Investiga con tacto y criterio, separa los pliegues y lo enfoca con la lámpara de la mesita de noche. Un número infinito de escalas, se dice. Y se asoma al abismo del gran enigma, intenta avanzar entre las fractales que se le representan. Cuando su mujer despierta, Mandelbrot ha desaparecido. Tan sólo sus instrumentos científicos a los pies de la cama. Y aunque ella se encuentra ciertamente pesada esa mañana, atribuye su hinchazón al frío y la humedad de esa maldita ciudad.

Conjunto Mandelbrot es propiedad de © Iván Humanes Bespín 2007.





Una descripción del conjunto M


...la frontera del conjunto M es rizada, con infinitos detalles: puedes intruducirte en cualquiera de sus puntos y aumentarlo cuanto quieras, y siempre descubrirás algo nuevo e inesperado...¡Mire!



La imagen se amplió; se introdujeron por el ángulo formado entre el cardioide principal y su círculo tangente: Bradley se dijo que aquello era como ver abrirse una cremallera, salvo que los dientes de la cremallera tenían unas formas extraordinarias.

Al principio, parecían pequeños elefantes que agitaran minúsculas trompas. Luego, las trompas se convirtieron en tentáculos, a los tentáculos les salieron ojos y, mientras la imagen seguía dilatándose, los ojos se abrieron en negros remolinos de una profundidad infinita...



[...]

Pasaron a gran velocidad junto a los remolinos, sorteando misteriosas islas guardadas por arrecifes de coral. Flotillas de caballos marinos desfilaron en majestuosa procesión. En el centro de la pantalla apareció un punto que, a medida que iba creciendo, mostraba un aspecto extrañamente familiar...y segundos más tarde se revelaba como una replica del conjunto original.

Nota: para los despistados, diré que el conjunto M al que se refiere el texto es el conjunto de Mandelbrot.

Arthur C. Clarke, El espectro del Titanic, p.108 y ss.

Fuente: Epsilones, Bestiario





Debo agradecer a Ivan Humanes Bespín y a Sergi Bellver por su autorización a publicar el texto "Conjunto Mandelbrot", ganador del I Premio de Relato mínimo Diomedea.